El frío y la lluvia no fueron impedimento para que los fieles se acercaran a saludar a la Patrona de Santa Elena, renovando una tradición que permanece viva con el paso de los años.
La figura de la Patrona ocupa un lugar especial en la historia y la identidad de la comunidad. Su nombre está ligado a la ciudad y forma parte de una tradición religiosa que se transmite de generación en generación.
Una vez más, la jornada reflejó una devoción que permanece intacta, con familias y vecinos que, pese a las condiciones del tiempo, se acercaron para mantener viva esta tradición.
Una muestra de fe y pertenencia que año tras año vuelve a reunir a la comunidad de Santa Elena en torno a su Patrona.
Diario La Paz